Por: Octavio Fabela Ballinas
TIJUANA, BAJA CALIFORNIA A 3 DE ABRIL DE 2025.- Cuando se haba de aranceles, muchos nos imaginamos que esa decisión que tomó el presidente norteamericano Donald Trump es problema de los empresarios y los funcionarios, nos parece un tema lejano que podría no afectar al ciudadano común.
La incertidumbre que provocan los repentinos cambios en la política económica se refleja en ciudades como Tijuana ya que nuestro desarrollo diario está ligado con el Sur de California y eso generará efectos en el gasto de todos los que aquí habitamos.
Para el tijuanense promedio, estos aranceles se traducen en un aumento inmediato en el costo de productos básicos, muchos de los negocios de la ciudad, hasta los que se instalan en los mercados sobre ruedas dependen de productos que llegan desde “el otro lado”.
Por ejemplo, los puestos que se instalan en la vía pública adquieren los productos y por ellos pagan más lo que obliga a los empresarios, medianos, pequeños y micros a ajustar los precios que deben pagar los consumidores.
Las maquiladoras y empresas exportadoras de Tijuana y que son las principales empleadoras enfrentan la posibilidad de reducir empleados para ajustar sus costos de producción, muchos de ellos intentan colocar sus productos en otros mercados, pero eso será a largo plazo.
Con aproximadamente 80 mil empleos vinculados a las maquiladoras en Tijuana, cualquier reducción en la producción o cierre de empresas podría traducirse en una pérdida significativa de puestos de trabajo.
Además, la disminución en el poder adquisitivo de los ciudadanos, derivada del aumento en los precios de productos y servicios, podría desacelerar la economía local y afectar a pequeños y medianos comerciantes.
Ante la incertidumbre sobre cuánto tiempo seguirán vigentes las medidas proteccionistas de Estados Unidos especialistas recomiendan mantenerse informado y sobre todo participar en los procesos de toma de decisiones principalmente en materia económica.
La solidaridad y el apoyo mutuo serán clave para superar los desafíos que presentan estas políticas comerciales y para fortalecer la resiliencia de nuestra comunidad fronteriza. Recomiendan gastar menos y ahorrar más para superar la situación.