Apoyos a productores agroalimentarios en BC impulsarán exportaciones

El gobierno de Baja California anunció que entregará apoyos a productores agroalimentarios por hasta 40 mil pesos por proyecto.
Con ello, buscan que los emprendedores locales cumplan con las normativas de higiene necesarias para comercializar y exportar sus productos a nivel internacional
Durante la conferencia matutina de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, la titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) de la entidad, Mónica Vargas Núñez, explicó que los fondos se destinarán a quienes formen parte del Centro Agroemprendedor.
El objetivo central es que cumplan con la Norma Oficial Mexicana 251, que regula las prácticas sanitarias en el procesamiento de alimentos.
Requisitos para recibir apoyos a productores agroalimentarios
La convocatoria formal para acceder a estos incentivos estará disponible del 26 de junio al 17 de julio de este año.
Los interesados que se inscriban recibirán asesoría técnica especializada en rubros clave como el registro de marcas ante las instancias correspondientes, diseño de etiquetado nutrimental, estrategias de mercadotecnia y fortalecimiento de planes de negocio.
Una vez completada la capacitación, los proyectos se vincularán con la Secretaría de Economía para darles continuidad.
Impacto comercial de los apoyos a productores agroalimentarios
“El acompañamiento en el Centro Agroemprendedor busca resolver la falta de información e incertidumbre que enfrentan los pequeños empresarios al iniciar”, apuntó la funcionaria.
Además, se estableció una alianza estratégica con la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) para introducir los insumos de los beneficiarios directamente en el sector gastronómico de Baja California.
La meta final del programa es elevar la competitividad del sector primario.
Al regularizar la situación sanitaria de las empresas con estos estímulos, los productores locales podrán abrirse paso en mercados altamente exigentes como Estados Unidos y Arabia Saudita, países que condicionan el ingreso de alimentos al cumplimiento de estrictas certificaciones globales.


