Armas en las aulas son reflejo de entornos familiares violentos
Marcela Iturralde, subdirectora del Hospital de Salud Mental, advierte que los menores que amenazan con armas en escuelas son el último eslabón de una cadena de violencia sistémica.
Por: Octavio Fabela Ballinas.
TIJUANA, BAJA CALIFORNIA, A 11 DE FEBRERO DE 2026.- Los casos de menores de edad portando armas en planteles escolares no deben analizarse como hechos aislados, sino como parte de una cadena de violencia que se origina en entornos adultos, advirtió Marcela Iturralde Camacho, subdirectora del Hospital de Salud Mental.
Señaló que situaciones como la del alumno del Cecyte plantel El Florido, que amenazó con un arma de fuego a sus compañeros, así como otros episodios recientes, son reflejo de dinámicas de violencia que se gestan en el ámbito familiar.
Explicó que los menores no pueden ser señalados como únicos responsables, ya que forman parte de un sistema donde la violencia se reproduce desde distintos espacios, incluyendo el laboral y el doméstico, hasta impactar directamente en niños y adolescentes.

Detalló que en muchos casos la agresión se descarga de manera escalonada dentro del hogar, generando un entorno que normaliza conductas violentas y que, eventualmente, puede trasladarse al entorno escolar.
Subrayó que se trata de un fenómeno multifactorial en el que también influyen la omisión institucional y la falta de atención oportuna, tanto desde las escuelas como desde el gobierno y la propia comunidad.
Añadió que la salud mental continúa siendo un tema estigmatizado en México y América Latina, lo que dificulta la prevención y atención temprana, por lo que insistió en la necesidad de abrir espacios de información y sensibilización para romper la cadena de violencia.

