Concanaco pide subsidio ante aprobación de reforma laboral

Por: Redacción E32

TIJUANA, BAJA CALIFORNIA, A 13 DE FEBRERO DE 2026.- La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) solicitó que la transición hacia una jornada laboral de 40 horas incluya un subsidio a partir de la hora 41 semanal, con el objetivo de “compartir” entre empleadores y el Estado el costo del tiempo extra y evitar presiones financieras en negocios familiares y comercios de barrio.

El presidente de la confederación, Octavio de la Torre, planteó que la discusión legislativa —ya turnada a la Cámara de Diputados— debe centrarse en la legislación secundaria, con medidas “operativas, verificables y de fácil comprensión” para proteger el empleo formal y garantizar la continuidad de las empresas, en particular las micro, pequeñas y medianas.

Entre las propuestas centrales, sugirió mantener sin cambios el día de descanso obligatorio por semana respecto al régimen vigente. Además, propuso ampliar el margen de horas extra permitidas de 9 a 12 semanales, con posibilidad de distribuirlas en cuatro días, hasta un máximo de cuatro horas extraordinarias por jornada.

También recomendó definir una “zona clara de flexibilidad semanal” que permita utilizar las 12 horas extraordinarias legales y hasta cuatro adicionales por acuerdo, para un total de hasta 56 horas semanales, con reglas explícitas sobre lo permitido. A la par, pidió revisar el esquema de “horas triples” y fijar límites y consecuencias desde el primer rebase de los topes legales, con el fin de eliminar prácticas toleradas que hoy funcionan como “válvula operativa”.

Otro punto fue habilitar acuerdos entre patrón y trabajador para la distribución de la jornada, sin exceder las 12 horas diarias, y establecer la obligación de implementar un control electrónico de jornada que registre, supervise y dé trazabilidad a las horas trabajadas. Para las MiPyMEs, planteó un régimen especial con excepciones o plazos diferenciados para implementar estos sistemas, considerando sus limitaciones operativas y presupuestales.

Finalmente, el presidente de la confederación pidió reconocer con certeza jurídica figuras como la jornada compactada y el banco de horas, equiparándolas a esquemas de pago por hora para actividades con picos de demanda o ciclos operativos irregulares, siempre con registro y compensación.

El debate, subrayó, no debe centrarse en el “sí o no” a la reducción de la jornada, sino en cómo implementarla para que funcione “en la vida real”, sin provocar cierres, informalidad o pérdida de empleos.