Condenan a 6 años de prisión a exfuncionario por sobornos en SD

SAN DIEGO, CALIFORNIA

James Soriano, exfuncionario vinculado a la Marina, fue sentenciado a 72 meses de prisión federal tras declararse culpable de soborno.

El residente de Las Vegas admitió haber aceptado cientos de miles de dólares en sobornos de contratistas de defensa.

Las investigaciones del Departamento de Justicia confirmaron que el implicado abusó deliberadamente de su posición administrativa para enriquecerse de manera ilícita durante años.

El caso conmocionó a los círculos militares norteamericanos debido a la red de favores tejida con diversos proveedores de suministros bélicos.

Favores ilegales

A cambio del dinero, el exfuncionario favoreció a contratistas para obtener y conservar contratos gubernamentales valorados en millones de dólares.

Además de efectivo, recibió comida de lujo, boletos deportivos y oportunidades laborales para sus familiares y allegados.

Los acuerdos confidenciales garantizaban ventajas comerciales desleales a compañías privadas que competían por asignaciones presupuestales del gobierno de Estados Unidos.

Las autoridades detectaron múltiples viajes con gastos pagados en complejos turísticos exclusivos como parte de las retribuciones por manipular las licitaciones públicas.

El fiscal federal a cargo del litigio subrayó que la corrupción gubernamental traiciona la confianza depositada por el pueblo estadounidense.

Sanciones económicas

El condenado de 65 años también presentó declaraciones fiscales falsas para ocultar los beneficios obtenidos de manera ilegal.

El tribunal ordenó el decomiso de más de $29,000 dólares y el pago de restitución fiscal correspondiente al IRS.

Los auditores gubernamentales rastrearon las cuentas bancarias donde el procesado depositaba los recursos no declarados ante las autoridades hacendarias.

El imputado deberá entregarse voluntariamente a la institución penitenciaria designada por las autoridades federales para comenzar su condena.

Los supervisores del caso aseguraron que vigilarán rigurosamente el decomiso de todos los bienes muebles obtenidos mediante estos sobornos ilegales.

El sentenciado permanecerá bajo estricta libertad supervisada durante tres años adicionales una vez que abandone las instalaciones del reclusorio federal.