Cruce marítimo por Imperial Beach: frenan a 13 nadadores
El cruce marítimo hacia Imperial Beach fue frustrado durante la noche del domingo, cuando 13 personas que intentaban ingresar a nado a Estados Unidos desde playas de Tijuana tuvieron que retroceder hacia territorio mexicano tras ser detectadas por vigilancia aérea.
A las 8:40 de la noche, operadores de drones de la Guardia Costera estadounidense ubicaron a un primer grupo de nueve personas avanzando en el agua con dirección norte. Al ser iluminados por las aeronaves no tripuladas, los nadadores dieron la vuelta hacia el sur. Minutos después, en el mismo perímetro costero, se detectó a cuatro personas más bajo la misma dinámica, quienes también retornaron a la orilla mexicana; a las 9:22 de la noche, los 13 involucrados se encontraban fuera del agua sin que se reportaran heridos o rescates de emergencia.
El operativo de disuasión ocurrió tras recientes precipitaciones pluviales en la región costera, un factor que eleva el oleaje intensifica las corrientes de retorno y arrastra descargas de aguas residuales hacia el mar. Las autoridades fronterizas recordaron que adentrarse al Pacífico bajo estas condiciones implica exposición a bajas temperaturas, contaminación severa, fatiga extrema e inminente riesgo de ahogamiento.
Al respecto, Justin M. De La Torre, agente jefe de la Patrulla Fronteriza de E.U. del Sector de San Diego, declaró: “Los cruces marítimos ilegales son extremadamente peligrosos y ponen vidas en riesgo. La respuesta coordinada de la Patrulla Fronteriza y la Guardia Costera de E.U. demuestran nuestro compromiso compartido de proteger la vida humana y garantizar la seguridad de las fronteras de nuestra nación. Nuestro mensaje es claro: no ponga su vida en manos de los traficantes y no intente entrar ilegalmente en Estados Unidos; no vale la pena arriesgar su vida”.
La corporación estadounidense reiteró que mantiene coordinación continua con unidades marítimas y aéreas a lo largo del litoral fronterizo entre Tijuana y San Diego, con el objetivo de detectar oportunamente a personas en tránsito irregular o víctimas de redes de tráfico humano antes de que ocurran fatalidades en altamar.
