Damnificados en Ensenada se reconstruyen sin apoyos tras paso de “Rachel”
Habitantes de las colonias Lomas de Mendoza y San Francisquito, en Ensenada, ambas afectadas por el paso de la tormenta “Rachel”, comenzaron a reconstruir sus viviendas por cuenta propia, luego de que varias estructuras colapsaran y otras registraran daños considerables.
Los residentes señalaron que, pese a las pérdidas materiales, hasta el momento no han recibido el respaldo necesario de las autoridades para recuperar sus hogares.
De acuerdo con los testimonios de los vecinos tras un recorrido por Esquina32, alrededor de 30 viviendas se vinieron abajo en ambas zonas, una cifra que contrasta con los datos proporcionados por la gobernadora, quien informó que 9 casas se habían perdido en Ensenada y 5 más en San Quintín.
Alberto, uno de los afectados que había adquirido una vivienda en el lugar, relató que prácticamente perdió toda la estructura de su casa, además de una motocicleta, una estufa y diversos electrodomésticos. Sobre la inversión que había realizado en su patrimonio, estimó que ascendía a aproximadamente 10 mil pesos.
El residente lamentó que las familias tengan que comenzar nuevamente desde cero sin contar con recursos suficientes para reconstruir sus hogares.
Asimismo, aseguró que el único apoyo institucional que han recibido provino del Gobierno Municipal de Ensenada, encabezado por la alcaldesa Claudia Agatón.
Alberto también cuestionó que el Gobierno Federal haya determinado no declarar al municipio como zona de desastre, al considerar que las afectaciones sufridas por las familias requieren una respuesta que les permita recuperar sus viviendas y pertenencias.
Por su parte, Jesús Guerrero, otro damnificado, consideró que las personas afectadas deberían recibir apoyos similares a los que se entregan en otros estados del país, donde las lluvias intensas y las inundaciones provocan daños recurrentes.

Señaló que las familias de Lomas de Mendoza también enfrentan una situación complicada y necesitan asistencia para salir adelante, especialmente aquellas que perdieron sus hogares y que actualmente buscan la manera de reconstruirlos con sus propios medios.
Otra de las afectadas, Liz Flores, denunció que, pese a que su vivienda cuenta con un sello de alto riesgo emitido por Protección Civil, tampoco ha recibido una solución definitiva.
Explicó que una autoridad militar les indicó que no calificaban para recibir apoyo debido a que los daños registrados en sus viviendas eran parciales.
Sin embargo, aseguró que previamente les habían comentado que se declararía la zona de emergencia para facilitar su reubicación o la reconstrucción de sus hogares, una promesa que, según su testimonio, no se ha traducido en ayuda concreta.
Flores agregó que el único respaldo que recibieron directamente en la colonia fue por parte de personal de la Secretaría de Marina, cuyos elementos acudieron durante una jornada para auxiliarlos, pero posteriormente no regresaron.
Ante la incertidumbre que enfrentan las familias, pidió a las autoridades dejar de acudir al lugar únicamente para tomarse fotografías y concentrarse en atender las necesidades de quienes perdieron parte de su patrimonio.
Mientras esperan una respuesta, los habitantes continúan trabajando para levantar nuevamente sus viviendas y recuperar las condiciones mínimas para habitar en ellas.


