El reto mexicano ante el retiro de visas a actores políticos

Se debe fortalecer la comunicación bilateral.

TIJUANA, BAJA CALIFORNIA

Ante la reciente iniciativa del gobierno de Estados Unidos para declarar a grupos del crimen organizado como terroristas y aplicar una política de retiro de visas a políticos e individuos que no cumplan con la normatividad estadounidense, el investigador de El Colegio de la Frontera Norte (Colef), José María Ramos García, advirtió sobre los retos que esto representa para México.

En entrevista durante Esquina Informativa primera emisión, el académico señaló que las acciones implementadas por la administración estadounidense, encabezadas a través de instancias como el Departamento de Estado y el Departamento de Justicia, forman parte de una “política pública transversal” orientada a combatir actividades ilícitas y detener a personas que vulneren las normativas del vecino país.

Ramos García indicó que la postura adoptada por el gobierno mexicano se centra en el ámbito político, mientras que el gobierno estadounidense opera bajo argumentos de “injerencia en los asuntos internos”.

El académico advirtió que el principal desafío para el Estado mexicano en esta coyuntura radica en que las repercusiones de estas medidas pueden extenderse a otros sectores.

“Porque pueden ser afectados también otros actores, empresarios, personas en general, etcétera, etcétera; entonces, es plantear o atender en este caso los recursos normativos que establece la propia normatividad de Estados Unidos”, dijo.

Asimismo, el investigador subrayó la necesidad de fortalecer la comunicación bilateral y los mecanismos de negociación para proteger los procesos turísticos, sociales y transfronterizos.

Ramos García concluyó que, al tratarse de vecinos permanentes, resulta fundamental afianzar los acuerdos diplomáticos y atender de manera institucional los reclamos derivados de estas políticas migratorias y de seguridad.