La Casa del Mole en conflicto por huelga de hambre de socio
El restaurante, La Casa del Mole vive una situación crítica debido a que su socio fundador, Mario Alberto Rodríguez Amador, ya cumplió más de 52 horas en huelga de hambre a las afueras del establecimiento.
El empresario binacional tomó esta medida extrema para exigir la intervención de autoridades competentes y la restitución de los emblemáticos restaurantes en Baja California.
Según explica el afectado, los establecimientos le fueron arrebatados mediante presuntos cambios administrativos que se realizaron de forma ilegal y sin su consentimiento.
El origen de La Casa del Mole y el despojo
Acompañado por su sobrina, Ana Lilia Bustos Rodríguez, quien también dice que heredó las acciones tras el fallecimiento de su madre, Rodríguez Amador permanece firme en su protesta fronteriza.
El fundador detalló que La Casa del Mole nació hace 37 años en la emblemática colonia Libertad y posteriormente creció con la sucursal de Zona Río y ambas ubicaciones acumulan décadas de tradición y arraigo entre los comensales de la región, quienes hoy observan con preocupación el conflicto legal.

El denunciante afirma que ambas sucursales quedaron fuera de su control operativo de manera repentina y sostiene que se modificó de forma fraudulenta, la razón social, los permisos de operación, las licencias comerciales y el domicilio fiscal de la empresa original.
Exigencias legales en La Casa del Mole
“Quiero saber quién autorizó esos cambios y por qué se hicieron sin nuestro consentimiento”, expresó con firmeza el empresario durante su ayuno. Su única demanda es que las autoridades correspondientes reviertan las modificaciones y devuelvan el patrimonio comercial a su estado legal original.
Pese al prolongado tiempo sin ingerir alimentos, el manifestante señaló que sólo presenta molestias leves como dolores de cabeza ocasionales, ese a ello, advirtió que mantendrá la huelga de hambre hasta que el cuerpo resista o reciba una respuesta oficial clara.
Finalmente, pidió a la comunidad fronteriza no consumir en los restaurantes actuales, argumentando que operan bajo una administración totalmente irregular.


