No fue extorsión sino privación de la libertad: Liliana Sevilla

Aseguró que tres hombres y una camioneta la estuvieron siguiendo.

Por: Sonia de Anda.

TIJUANA, BAJA CALIFORNIA, A 2 DE AGOSTO DE 2025.- La abogada y activista Liliana Sevilla Rosas afirmó que no fue víctima de extorsión telefónica, pues sostiene que en todo momento hubieron más de tres hombres y una camioneta que estuvieron dando seguimiento a sus pasos y ejercieron presión para que ella se mantuviera un día en un hotel de la Mesa.

Sostuvo que su caso no debe ser considerado como una extorsión dadas las condiciones en las que fue presionada por fotos que le habían tomado con antelación y que la tenían ubicada con una de sus hijas, además de la presencia de tres sujetos en su entorno y de una camioneta Tahoe blanca, lo que podría configurar los supuestos enmarcados en el delito de privación ilegal de la libertad.

“Yo no me secuestre sola, ni regalé dinero yo sola, me vieron llegar y me dijeron que estaba en una clínica del Río con mi hija”, sostuvo la activista quien indicó que el jueves por la mañana tuvo que acudir a una casa de empeño en Las Brisas, donde obtuvo dinero a cambio de una pulsera, además de que ir a varios bancos para hacer retiros y depositar cerca de 100 mil pesos a cuentas de Coppel y otros institucioines bancarias que le iban dictando, ademas de que su hermano también pago 50 mil pesos.

Relató que desde el lunes comenzó a recibir llamadas telefónicas a su celular de un sujeto que decía ser agente de la Fiscalía General del Estado (FGEBC), que le hablaba para tratar sobre diversos expedientes que había promovido, aunque posteriormente se presentó como un integrante del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Agrega que el sujeto en cuestión, le envió una foto que le habían tomado a ella a lo lejos cuando se encontraba realizando compras el pasado sábado en una sucursal de El Florido, por lo que le exigía salir de su casa y caminar a pie por la banqueta, ante lo cual, ella terminó la llamada.

Sevilla Rosas explica que el miércoles pasado, cuando estaba en una clínica de belleza con su hija recibió otra llamada donde le indicaban dónde estaba y quién la acompañaba, por lo que desde ese momento empezó a seguir las instrucciones para no poner en riesgo a su hija.

Contó que abordó su vehículo y le dineron que se trasladara al Soriana que está junto a las Carpas, donde lo dejó estacionado y posteriormente, le indicaron que debía comprar en un Oxxo, un celular de “tabique”, darles el número y después esconder en el mismo establecimiento su propio celular apagado para luego tomar un taxi que debía llevarla al hotel Dulce María Suites.

Agrega que desde ese momento la mantuvieron al teléfono todo ese el día, la noche y hasta la mañana siguiente cuando terminó de hacer depósitos en una sucursal de Coppel y un Seven y Eleven a diversas cuentas bancarias que le habían dictado.

Sostuvo que en todos esos movimientos estuvo tras ella una camioneta blanca Tahoe, así como tres sujetos que se mantenían cerca de ella hasta que llegó al hotel, donde le asignaron la habitación número 1 y ahí dos hombres se instalaron bajo la ventana del cuarto, mientras otros la mantenían al teléfono que revisaban sus conversaciones de WhatsApp y le preguntaban datos que ella sentía que debía responder, dada la presencia de hombres a afuera, pues incluso el que la mantenía en la línea, sabía en qué momento le iban a pedir hacer la limpieza del cuarto.

Ya por la mañana del jueves recibió indicaciones de trasladarse a sucursales bancarias donde tenía cuentas para hacer retiros de dinero, además de empeñar su alhaja y depositar lo que logró juntar en un Coppel donde entró varias veces, mientras uno de los sujetos que le daba seguimiento presencial, la observaba desde un Carls Junior en la zona de Las Brisas.

Explica que dicho sujeto atestiguó cómo tuvo que pedirle a una empleada de dicho establecimiento, que tomara unas fotos a las fichas de depósito, las enviara a un número telefónico que le indicaban para después romperlas y que los papeles quedaran regados en la banqueta.

Precisó que estuvo en contacto con seis voces diferentes que la mantuvieron al teléfono desde salió de clínica, hasta que colgaron la llamada, se subió a un taxi que la trasladó al Soriana donde dejó su vehículo y ahí se dio cuenta que estaba rodeado de elementos de la FGEBC, desde donde la trasladaron al área de Patrimoniales, donde le tomaron su declaración, aunque afirma que nunca le dieron una asistencia de contención.

Finalmente sostuvo que la gobernadora del estado debe visibilizar lo que está pasando por lo que posteriormente ampliará su declaración debido a que no expuso varias situaciones que sucedieron ya que estaba afectada por la presión que tuvo por casi 24 horas.