Desaladora de Rosarito cumple con análisis de impacto ambiental
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que para la construcción de la planta desaladora en Rosarito, se realizaron estudios de manejo de salinidad y protección al ecosistema marino.
Durante su conferencia matutina, explicó que esta semana iniciará la obra de una planta que surtirá de agua a Tijuana y Rosarito, donde se concentran más de dos millones de habitantes.
Indicó que “se hizo un estudio muy extenso del impacto ambiental, del posible impacto ambiental… que pudieran llegar a tener las plantas desaladoras; pues en algún lugar tienes que poner la sal”.
Agregó que este proceso de retorno del agua con mayor concentración de sal al océano se evalúa considerando la biodiversidad de la zona.

Sheinbaum indicó que el proyecto ejecutivo original fue modificado para mitigar los posibles daños al entorno natural.
Puntualizó que “se tenía un primer proyecto ejecutivo donde pudiera tener algún problema ambiental y finalmente se rehízo el proyecto ejecutivo para poder garantizar que los impactos ambientales pueden ser mitigados y que no tiene tanto problema”.
La presidenta destacó que la instalación de esta infraestructura representa una alternativa indispensable ante las necesidades hídricas de la región.
Para concluir, enfatizó que “no hay otra opción en Baja California más que la desalación para la cantidad de personas que viven en Tijuana, en Rosarito” y añadió que en el caso del Golfo de California no habría posibilidad de realizar una obra como la que se hará en Rosarito.


