Planta tratadora podría tardar 5 años para limpiar agua del río Tijuana
Por: Héctor Barrera
TIJUANA, BAJA CALIFORNIA, A 29 DE AGOSTO DE 2025.- A cien días de que la Agencia de Protección Ambiental de EEUU (EPA) se comprometiera a limpiar el Río Tijuana, aún los avances enfrentan retrasos en su desarrollo, mientras tanto, en ambos lados de la frontera se continúan enfrentando desafíos por la contaminación de sus aguas.
Las autoridades mexicanas y estadounidenses han coordinado esfuerzos para controlar los flujos de aguas residuales en el río, por lo que la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) planea iniciar el tratamiento adicional de 19 millones de litros diarios, aunque con un nivel inferior al estándar previo.
Ramón Macías, ingeniero principal de la CILA, indicó que podrían pasar entre dos y cinco semanas antes de alcanzar la capacidad adicional completa. Añadió que el tratamiento completo requerirá varios años de implementación gradual.
Actualmente, los galones adicionales se procesan mediante un sistema de “tratamiento primario avanzado”, que elimina sólidos y mezcla el agua tratada con los 25 millones de galones diarios que ya maneja la planta.

Phillip Musegaas, director de San Diego Coastkeeper, aseguró que procesar estas aguas residuales podría reducir los flujos turbulentos del río que transfieren químicos volátiles al aire, afectando la salud de las comunidades cercanas.
La Junta de Control de Calidad del Agua Regional de San Diego autorizó que la planta de South Bay International libere 10 millones de galones adicionales diarios al Océano Pacífico, tras emitir una orden de cese y desistimiento que permite incumplir el contrato vigente.
Por su parte, el administrador de la EPA, Lee Zeldin, destacó que la ampliación de la planta federal del río Tijuana representa un avance parcial en el proyecto, aunque reconoció que la capacidad plena aún no está operativa.
Organizaciones ambientales, como el Sierra Club, advierten que, aunque se observan avances del crecimiento poblacional y los eventos climáticos seguirán aumentando la presión sobre el sistema, por lo que exigen inversión en infraestructura escalable y resiliente.



