Revelan fallas médicas graves en el Centro de Detención Otay Mesa

SAN DIEGO, CALIFORNIA

El centro de detención de Otay Mesa opera bajo condiciones que en términos generales cumplen con los estándares estatales, pero presenta omisiones clínicas severas que comprometieron la salud de internos, custodios y residentes de la zona.

Lo anterior de acuerdo con el informe de inspección publicado por el Condado de San Diego tras meses de litigio legal contra la empresa privada CoreCivic y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

La revisión oficial derivó de los hechos registrados el pasado 12 de junio y sacó a la luz negligencias en el seguimiento epidemiológico y en el suministro de tratamientos especializados dentro del inmueble.

El expediente reveló que el personal médico de la instalación ocultó dos casos positivos de tuberculosis al no reportarlos con oportunidad a las autoridades de salud pública, lo que demoró los protocolos de contención sanitaria e incrementó el riesgo de contagio comunitario.

Representantes del gobierno del Condado advirtieron que ocultar estos diagnósticos constituye una violación directa a las normativas de salud pública, un antecedente que ya había sido señalado por el fiscal general de California durante 2025.

Entre los hallazgos del informe destaca el caso de una persona privada de la libertad que permaneció 18 meses sin recibir un dispositivo médico indispensable para su condición, además de registrarse un desabasto absoluto de vacunas para la población que requería esquemas de inmunización.

Aunque la auditoría técnica arrojó que la mayor parte de las instalaciones físicas operaban con regularidad bajo la administración de CoreCivic, las autoridades locales catalogaron las fallas médicas como faltas de extrema gravedad.

Por lo anterior, anticiparon acciones legales y administrativas para obligar a la concesionaria a corregir de inmediato sus protocolos de atención.