Un juez dictó cadena perpetua para Brandon Copeland y Elizabeth Mayne tras ser declarados culpables del asesinato en segundo grado de su hija de tres meses.
Seis integrantes de un grupo delictivo, entre ellos dos mujeres, recibieron una sentencia condenatoria en Tijuana tras comprobarse su participación en el secuestro, robo y agresión sexual contra dos personas migrantes.