La moneda mexicana hiló tres jornadas consecutivas al alza frente a la divisa estadounidense. Además, el intercambio binacional sostiene a México como socio prioritario de Washington.
Pese a la falta de acuerdos en la revisión del T-MEC y la tensión geopolítica en Oriente Medio, el tipo de cambio muestra estabilidad respaldado por las tasas del Banco de México.