Tiro de esquina: ¿Y quién es el responsable?
Por: Octavio Fabela Ballinas
TIJUANA, BAJA CALIFORNIA, A 10 DE JULIO DE 2025.- El feminicidio de Keila Nicole, una niña de 14 años estremeció a la comunidad no solo por su brutalidad, sino por el hecho de que el presunto responsable es un adolescente de 16 años que confesó haber actuado influenciado por la serie “Dexter”, cuyo protagonista es un asesino serial.
En este caso, la autoridad informó que el adolescente podría enfrentar una pena máxima de cinco años, lo que muchos consideran insuficiente ante la gravedad del delito.
Este caso obliga a ir más allá del castigo e interrogar el entorno del menor. ¿Dónde estaban los adultos responsables?, ¿quién supervisaba lo que veía o consumía en internet? El problema va más allá del joven que asesinó y desmembró.
¿Falló la familia, la escuela, el Estado o todos a la vez? Porque, los niños no nacen sabiendo matar; aprenden por imitación, abandono o desinformación.
La violencia se ha vuelto parte del consumo diario, sin filtros ni advertencias. Series, videojuegos y redes sociales exponen a menores a contenidos que distorsionan la empatía y estos canales de comunicación sin acompañamiento adulto, esos estímulos pueden convertirse en detonantes.
El sistema judicial juvenil contempla penas blandas sin garantizar procesos de reinserción. Lamentablemente en México no existe un sistema real de prevención ni de readaptación para menores que delinquen.
Una pena reducida no debería eximir al entorno que lo formó. La falta de políticas públicas de contención es también una forma de negligencia. La pregunta que no tiene respuesta oficial es ¿quién es el que actúa de forma negligente? cuando un menor comete un crimen, la responsabilidad no se limita al autor material, es una responsabilidad compartida entre padres, instituciones y sociedad, en estos casos la justicia no es solo castigar, también es prevenir.
La pregunta incómoda persiste: ¿de quién es la culpa cuando un menor asesina? ¿del que comete el acto, del que lo educó, o de quien permitió que creciera sin guía? Esta vez, todos compartimos un poco de esa tragedia.
