Vecinos de Otay protestan contra la construcción de la “Supervía Elevada Sube-T”
La mañana de este sábado 11 de julio, habitantes de la zona de Otay tomaron las calles para manifestar su rotundo rechazo a la edificación de la “Supervía Elevada Sube-T”, un viaducto vehicular de cuota proyectado para enlazar dicha demarcación con el Nodo Morelos.
Los inconformes acusan afectaciones directas a su entorno y una total falta de transparencia por parte de los desarrolladores.
Desde las primeras horas del día, el grupo de manifestantes se concentró en el cruce semaforizado del bulevar Lázaro Cárdenas, justo a un costado de Plaza Alameda.
Aprovechando las luces rojas del semáforo, los ciudadanos expusieron pancartas a los automovilistas con consignas como “No más tráfico”, “Rechazo el puente de paga” y “Libertad y soberanía vial”, buscando visibilizar una problemática que aseguran impactará a miles de usuarios.
Denuncian caos vial y daño ambiental
Guadalupe Blañiz, residente de la unidad habitacional Fovissste I e integrante del comité de seguridad local, expuso que el inicio de las maniobras de construcción ya ha colapsado la movilidad del sector debido al cierre parcial de carriles, detonando un repunte en los embotellamientos y percances viales en la periferia de la “Supervía Elevada Sube-T”.
Aunado al desorden vehicular, la representante comunitaria lamentó el impacto ecológico en la zona, detallando que las obras han cobrado la vida de áreas verdes mediante la tala de árboles que los mismos vecinos habían sembrado y protegido para sus actividades de sano esparcimiento.

“Nos preocupa la movilidad, la seguridad y la calidad de vida de quienes vivimos aquí. Hemos solicitado información a distintas dependencias y no nos muestran el proyecto ni un estudio de impacto ambiental”, sentenció Blañiz.
Exigen detener la obra y abrir diálogo
En ese mismo sentido, Elisa Gutiérrez, vecina afectada de Fovissste I, remarcó que el movimiento civil tiene como meta frenar el viaducto elevado.
Sostuvo que, al tratarse de una infraestructura con cobro de peaje, no resolverá los problemas de fondo y solo heredará a los colonos contaminación acústica, polución del aire y la reducción permanente de los carriles de libre circulación.
Los manifestantes concluyeron con un enérgico llamado a las autoridades estatales y municipales para que suspendan temporalmente la “Supervía Elevada Sube-T” y se entable una mesa de diálogo abierta con la comunidad, pues aseguran que el proyecto fue impuesto sin una consulta ciudadana previa.
Hasta el cierre de esta edición, ninguna instancia gubernamental ha emitido un posicionamiento formal ante los reclamos de los vecinos.


