Muro en la frontera empuja a cárteles a mar y túneles
La seguridad alrededor del muro entre México y Estados Unidos ha empujado a los grupos dedicados al contrabando de personas y sustancias ilícitas a modificar sus esquemas de cruce tradicional.
Los grupos delictivos han recurrido con mayor frecuencia a las vías marítimas y a pasadizos subterráneos para ingresar a territorio estadounidense por la costa y la franja fronteriza.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) confirmó un incremento notable en las intercepciones de migrantes en altamar, con más de 250 personas aseguradas en lo que va del año.
Los reportes oficiales señalan que la mayoría de estas lanchas y embarcaciones menores zarpan de costas mexicanas, teniendo a Ensenada como uno de los principales puntos de salida.
Paralelamente a las rutas oceánicas, la infraestructura subterránea sigue siendo una alternativa recurrente para el tráfico binacional. Autoridades federales contabilizan ya 100 túneles localizados en el límite entre San Diego y Tijuana.
El pasadizo número 100 fue descubierto hace apenas unas semanas, concentrándose la gran mayoría de estos hallazgos en un tramo específico de apenas 16 kilómetros de frontera.
La vocería de CBP en San Diego puntualizó que tres organizaciones criminales mantienen el control y la disputa territorial por estas rutas entre Baja California y California: el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el Cártel de Sinaloa y el Cártel Arellano Félix, los cuales dominan el contrabando de drogas e indocumentados hacia la Unión Americana.
Con información de Alberto Sánchez, periodista de San Luis Río Colorado.
