Tiro de Esquina: El asunto de la jubilación

Por: Octavio Fabela Ballinas

TIJUANA, BAJA CALIFORNIA, A 19 DE MARZO DE 2026.- Las marchas de maestros en Tijuana no son solo una protesta laboral, sino un recordatorio de un problema que México ha pospuesto por años: cómo vamos a vivir cuando dejemos de trabajar.

La exigencia principal es derogar la Ley del ISSSTE de 2007. Para miles de docentes, esa reforma cambió las reglas del retiro y convirtió la jubilación en una incertidumbre, ya que antes el cálculo de la pensión se basaba en años de servicio y salario, y hoy depende del ahorro individual en AFORES, del mercado y hasta de cuánto tiempo viva el trabajador después de retirarse.

El gobierno defendió la reforma argumentando que el viejo sistema ya no era sostenible, pues cada vez había más jubilados y menos trabajadores aportando al fondo común. Los números respaldan esa preocupación. México envejece rápidamente y en menos de tres décadas la población adulta mayor prácticamente se duplicará.

El problema es que el nuevo modelo trasladó el riesgo al trabajador. Si cotizas poco o de manera intermitente, tu pensión también será menor. Ahí aparece otra realidad incómoda: más del 50 por ciento de los trabajadores mexicanos está en la informalidad. Eso significa millones de personas sin ahorro suficiente para el retiro.

Especialistas señalan que la llamada tasa de reemplazo —lo que recibes respecto a tu último salario— puede ser insuficiente para mantener el nivel de vida al jubilarse. Por eso los maestros no protestan solos: en el fondo expresan un temor compartido por trabajadores públicos y privados, el de llegar a la vejez sin ingresos suficientes.

El Estado enfrenta su propio dilema. El gasto en pensiones ya es uno de los compromisos más grandes del presupuesto federal y seguirá creciendo durante años. En un intento por aliviar la presión, el gobierno creó el Fondo de Pensiones para el Bienestar, que busca complementar jubilaciones hasta cierto monto mensual.

Pero el debate de fondo sigue abierto. ¿Quién debe asumir la responsabilidad del retiro: el gobierno o el trabajador? Porque el verdadero problema no es solo una ley, sino un mercado laboral con salarios bajos, empleos inestables y carreras laborales informales. Eso provoca que regresar al sistema solidario implicaría un costo fiscal enorme.

La discusión, entonces, no es técnica sino social, pues se trata de decidir qué tan protegida quiere estar una sociedad cuando envejece.

Las movilizaciones magisteriales vuelven visible algo que afecta a todos, aunque muchos aún no lo perciban: la jubilación dejó de ser una certeza. Hoy es, en gran medida, una apuesta basada en ahorro, estabilidad laboral y esperanza de vida.

Y mientras México no resuelva esa ecuación, las calles seguirán llenándose de trabajadores que no protestan solo por el presente, sino por su futuro.