Colaboración entre fiscalías de San Diego y BC blinda la frontera
La frontera entre México y Estados Unidos ya no será un refugio para agresores de mujeres ni traficantes de personas.
Este viernes, las fiscalías de San Diego y Baja California formalizaron la ampliación de un Memorando de Entendimiento diseñado para homologar los criterios de investigación criminal.
También buscan garantizar que los delincuentes no evadan la justicia al cruzar de un país a otro.
El acuerdo sumó la infraestructura del Centro de Justicia Familiar “One Safe Place” en National City, California, el cual trabajará en espejo con los Centros de Justicia para las Mujeres (CEJUM) en la entidad mexicana.
Los alcances de la colaboración binacional entre fiscalías de San Diego y Baja California
La iniciativa busca frenar el turismo delictivo. La procuradora del condado de San Diego, Summer Stephan, advirtió que se trata de impunidad transfronteriza.
Ello afecta principalmente a las víctimas de violencia doméstica y trata de personas, quienes suelen quedar desprotegidas por las diferencias burocráticas.
Por su parte, la fiscal general del estado, María Elena Andrade Ramírez, reconoció el reto migratorio que enfrentan los municipios de la zona norte del país.
Infraestructura para la colaboración binacional entre fiscalías de San Diego y Baja California
La estrategia jurídica incluye optimizar el intercambio de información en tiempo real para rastrear deudores alimentarios, agresores físicos y redes de explotación.
En Tijuana y Mexicali se mantiene la expansión de infraestructura con los denominados edificios de investigación violeta y de género, diseñados para procesar denuncias de ciudadanas extranjeras en tránsito.
El Consulado General de México en San Diego respaldó el mecanismo técnico, señalando que la vecindad geográfica obliga a crear ventanillas únicas de atención humanitaria.
Las oficinas operarán bajo protocolos conjuntos a partir de esta semana en toda la región fronteriza.
