Rehabilitar Sánchez Taboada costaría 300 millones
Podría tardar seis meses más
A casi un año del cierre de la vialidad principal de Sánchez Taboada por un deslizamiento de tierra, su rehabilitación podría requerir una inversión de 300 millones de pesos y demorar otros seis meses, estimó el regidor Arturo Aguirre González.
Mientras se define el financiamiento de la obra, el deterioro de las rutas alternas ya provocó bloqueos vecinales y un paro de calafias que dejó sin transporte a miles de usuarios.
El cierre del bulevar obligó a desviar la circulación hacia calles como Real del Castillo y las vialidades de la zona de Acueducto, que no están acondicionadas para soportar el tránsito constante de vehículos particulares, calafias, camiones de personal y unidades de carga. El problema se ha prolongado desde noviembre de 2025, cuando se formalizó el cierre de un tramo por las condiciones de inestabilidad del terreno en la calle Erídano.
La inconformidad escaló el lunes 19 de octubre, cuando residentes bloquearon calles alternas para impedir el paso de vehículos ante el deterioro del pavimento y las afectaciones que atribuyen al tránsito pesado. Al día siguiente, operadores de las rutas Zapata, Reforma y Camino Verde suspendieron el servicio, lo que afectó a alrededor de 50 mil pasajeros que dependen diariamente de unas 150 unidades, según cifras proporcionadas por el regidor.

Aguirre González consideró que tanto los vecinos como los transportistas tienen motivos para reclamar, pues los choferes no son responsables del deslave ni del estado de las calles, pero también enfrentan dificultades para completar sus recorridos. El paro se prolongó durante la mañana del martes y el servicio se restableció después de las 14:00 horas, tras las gestiones para reabrir los accesos y atender provisionalmente las vialidades dañadas.
La solución definitiva, explicó el edil, requiere una intervención especializada para estabilizar el terreno mediante la colocación de pilotes que eviten el desplazamiento del talud. El proyecto cuenta con un estudio técnico y tendría un costo aproximado de 300 millones de pesos; sin embargo, el Ayuntamiento busca apoyo de los gobiernos estatal y federal para financiarlo, sin que se haya confirmado una fecha de inicio. Aguirre estimó que la recuperación podría concretarse en unos seis meses más, aunque el plazo depende de que avance el proyecto.
Mientras se concreta la obra, las autoridades municipales trabajan en el bacheo de las calles alternas y la revisión de nuevos accesos, además de atender problemas de infraestructura hidráulica reportados en la zona. Para los habitantes y usuarios del transporte, estas medidas representan una solución temporal: la circulación continúa dependiendo de vialidades secundarias mientras permanece cerrado el acceso principal a una zona donde, de acuerdo con Aguirre González, viven alrededor de 400 mil personas.


