Salud mental en BC: amplían servicios y red de apoyo
La salud mental en Baja California concentra alrededor de 124 mil 500 atenciones anuales entre consultas clínicas, intervenciones escolares y llamadas de orientación psicológica, de acuerdo con el balance presentado en el marco del Día Mundial de la Salud Mental por la gobernadora Marina del Pilar Avila Olmeda.
El esquema operativo se apoya en 14 Centros Comunitarios de Salud Mental y Adicciones (CECOSAMAS), donde se ofrecen terapias individuales y grupales, además de dotación de medicamentos gratuitos para población de diversas edades, desde menores de edad hasta adultos mayores.
A este circuito se suma la Línea 075, enfocada en brindar orientación telefónica inmediata en situaciones de crisis, manejo de depresión, prevención del suicidio y problemáticas vinculadas al consumo de sustancias psicoactivas.
El titular de la Secretaría de Salud, Dagoberto Valdés Juárez, explicó que la estrategia busca acercar valoraciones diagnósticas a sectores que históricamente carecían de acceso a especialistas. Mediante brigadas en campo, el programa “Vibra” canaliza sospechas de depresión, cuadros de ansiedad, consumos de riesgo y valoraciones dentro del espectro autista.
Respecto al alcance de estos diagnósticos, el funcionario estatal declaró: “Detrás de cada diagnóstico oportuno hay una familia que encuentra respuestas. Hay madres, padres, hijas e hijos que ahora pueden comprender lo que sucede con sus seres queridos y, sobre todo, saber que no están solos. Lo que antes se vivía con incertidumbre, hoy puede atenderse con acompañamiento profesional y servicios gratuitos”.
El modelo preventivo apunta a romper prejuicios en los entornos comunitarios y canalizar oportunamente a quienes presenten alteraciones emocionales recurrentes.
Las autoridades sanitarias recordaron que las solicitudes de orientación pueden gestionarse directamente a través de las plataformas digitales del Instituto de Psiquiatría del Estado de Baja California (IPEBC) o llamando al número 075 ante cualquier señal persistente de crisis emocional.
